El más remoto de los antecedentes del Conectivismo se podría localizar en la práctica psicoterapéutica del Psicoanálisis (Freud, 1900, citado en Freud, 1984). El Conectivismo comparte algunas curiosas similitudes con esta controvertida escuela psicológica, lo que justifica poder hacer un ligero paralelismo entre ambas. Tanto el Psicoanálisis como el Conectivismo comparten las siguientes características destacadas:
· Ambas escuelas nacen de la creación
principalmente de un solo autor: Freud (1900, citado en Freud, 1984) y Siemens
(2004), aunque posteriormente recibieron enriquecedoras aportaciones
posteriores de distintos autores.
· Ambas escuelas teóricas, tal y como sucede con el
surgimiento de nuevas corrientes teóricas en la mayoría de ciencias, surgen con
la intención de llegar ahí donde no logran explicar las teorías científicas
contemporáneas el comportamiento humano. La principal diferencia estriba en que
Freud, principalmente busca comprender las motivaciones humanas llegando a la
idea del inconsciente. Mientras que Siemens, por su parte, busca completar las
lagunas e inadecuaciones que dejan las teorías clásicas del aprendizaje, sobre
todo en relación a un rápido y amplio incremento de conocimiento, lo que
Siemens considera como su principal talón de Aquiles (Siemens & Conole,
2011).
· Ambas escuelas han recibido feroces críticas como
teorías científicas, siendo más recomendable su aplicación como perspectivas;
terapéutica en el caso del Psicoanálisis y pedagógica en el caso del
Conectivismo.
· Ambas escuelas tuvieron una rápida propagación y
generaron numerosas influencias, tanto en su campo como en otros, por lo que
focalizaron un gran interés científico en su época.
· Finalmente, la principal simili litud
entre ambas se establece en la gran importancia dada al funcionamiento mental
humano en forma de red. Por un lado, en el Psicoanálisis es clave como método
terapéutico la Asociación Libre de Ideas (Freud y Breuer, 1895, citado en
Schutt, 1995). Por otro lado, el Conectivismo define el aprendizaje como el
proceso de conectar nodos o fuentes de información. Por lo tanto, podemos
considerar que ambas escuelas consideran un funcionamiento muy similar de la
mente humana a la hora de razonar o aprender en forma de red y de generación de
conexiones entre ideas. Otro de los antecedentes más remotos del Conectivismo
puede ser encontrado en la Escuela de la Gestalt. Los teóricos de esta escuela
consideran el aprendizaje como un proceso de desarrollo de nuevas ideas o como
una modificación de las antiguas (Wertheimer & Riezler, 1944). Para ello el
aprendiz debe tener un papel activo en su aprendizaje, ya que llega al
aprendizaje intencionalmente, explorando su entorno y circunstancias, siendo
creativo. Esta idea enlaza con la idea del Conectivismo de la necesidad de
“reforma y ajuste” de la red de aprendizaje. Siemens considera que el aprendiz
forma redes de conocimiento que adapta a sus necesidades actuales y que
posteriormente modifica al son de sus propias circunstancias cambiantes
(Siemens & Conole, 2011).
Al igual que en la Escuela de la
Gestalt, en el Conectivismo también se considera una visión global de la
realidad con un fin puramente pragmático. En ambas escuelas teóricas los
conocimientos están supeditados a la visión global que generan, por lo que son
menos importantes que las visiones en las que se funden y su significado es
mutable según las circunstancias. El aprendiz forma su propia realidad usando
los elementos (conocimientos) de los que dispone; la actitud activa y creativa
del aprendiz, por lo tanto, es clave a la hora de generar aprendizaje, que
además será totalmente personal y único respecto a cualquier otro aprendiz. Por
otra parte, conviene resaltar que algunas de las principales leyes de la
Escuela de la Gestalt (Similitud, proximidad, impregnancia, etc.) son leyes que
reflejan la forma particular que tiene la mente humana de realizar conexiones y
asociaciones (Rock & Palmer, 1990). Leyes que también son usadas por el
Conectivismo para reflejar cómo se forma y modifica una red de conocimiento en
cada momento y para cada aprendiz (Siemens & Conole, 2011).
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