Estos escenarios de aprendizaje se están desarrollando en torno al concepto de Entornos Personales de Aprendizaje (PLEs) y entornos de aprendizaje abiertos (Brown, 2010; Hannafin, Land & Oliver, 1999; Scla - ter, 2008). El concepto de PLE se define, desde una perspectiva pedagógica, como el conjunto de todas las herramientas, materiales y recursos humanos que una persona conoce y utiliza para aprender a lo largo de su vida (Adell & Castañeda, 2010; Attwell, 2007; Hil - zensauer & Schaffert, 2008). Las funciones del PLE que tenemos en cuenta en este trabajo, señaladas por Wheeler (2009), son: gestión de la información (relacionada con la gestión personal del conocimiento), creación de contenidos y conexión con otros (lo que se conoce como red personal de aprendizaje o conocimiento). Los PLEs implican un cambio en la educación a favor del aprendizaje centrado en el alumno mediante la superación de las limitaciones de los en - tornos virtuales de enseñanza-aprendizaje (EVEA) ba - sados en «learning management systems» (LMS). El PLE, por tanto, facilita al alumno tomar el control y gestionar su propio aprendizaje, teniendo en cuenta la decisión de sus propios objetivos de aprendizaje, la gestión de su propio aprendizaje (gestión del contenido y del proceso), la comunicación con otros en el proceso de aprendizaje y todo aquello que contribuye al logro de los objetivos (Salinas, 2013).
Partimos de
la teoría conocida como LaaN, del aprendizaje como una red (Learning as a
Network), en el cual se integran diferentes conceptos y teorías, como el
conectivismo (aprendizaje como conexión), la teoría de la complejidad
(comprensión de dinamismo e incerteza del conocimiento en la sociedad actual),
el concepto de aprendizaje de doble bucle (aprendizaje de errores e
investigación) y, muy especialmente, las ecologías del conocimiento (Chatti,
Schroeder & Jar - ke, 2012; Chatti, 2013), considerando que «aprender es la
continua creación de una red personal de conocimiento» (Adell & Castañeda,
2013: 38). Esa Red Personal de Aprendizaje (PLN o PKN) consiste en la suma de
conexiones con los PLEs de otras personas (sus herramientas y estrategias de
lectura, reflexión y relación), que constituye ecologías de conocimiento
(Chatti & al., 2012) y de cuya interacción resulta el desarrollo y facilitación
de estrategias para el propio PLE, por lo tanto, son centrales en el
aprendizaje y de - sarrollo profesional (Couros, 2010; Downes, 2010; Sloep
& Berlanga, 2011). La idea del PLN es que cada persona contribuye con su
conocimiento, por lo que lo más importante no es lo que tiene cada persona en
su PLE, sino en el compartir esos recursos. La teoría LaaN es «un intento de
elaborar una fundamentación teórica sobre el aprendizaje y la enseñanza cuya
puesta en acción sea la construcción y el enriquecimiento del propio PLE»
(Adell & Castañeda, 2013: 38). Asimismo, los PLEs también se pueden
utilizar desde presupuestos constructivistas del aprendizaje (Adell &
Castañeda, 2013), puesto que pueden cumplir las cinco características de
actividades para el aprendizaje significativo propuestas por Jonassen y
colaboradores (2003) son activas, constructivas, intencionales, auténticas y
colaborativas. En este caso, nos interesa especialmente destacar los PLEs para
el desarrollo de actividades colaborativas. Un entorno colaborativo (CSCL,
«Computer Supported Collaborative Learning») se basa en el trabajo en grupo
desde la in - teracción y colaboración (Lipponen, 2002), aporta he - rramientas
de comunicación y pone a disposición recursos humanos de diferentes ámbitos (profesores,
expertos, compañeros,...). La colaboración como es - trategia de aprendizaje,
se basa en el trabajo en grupos de personas heterogéneas pero con niveles de
conocimiento similares para el logro de metas comunes y la realización de
actividades de forma conjunta, existiendo una interdependencia positiva entre
ellas (Dillen - bourg, 1999; Prendes, 2007). En las actividades colaborativas
no existe una única respuesta correcta, sino que hay diversas maneras de llegar
al resultado y para ello los alumnos deben compartir y llegar a acuerdos, hecho
que les ayuda a ser más autónomos y maduros social e intelectualmente (Bruffee,
1995). Este estudio se enmarca en un proyecto de investigación más amplio que
busca definir y experimentar distintas estrategias didácticas de integración de
los PLEs y los EVEA teniendo en cuenta diferentes ámbitos de aprendizaje
(formal, no formal e informal), partiendo de trabajos previos (Marín, 2013;
Marín & Sa - linas, en prensa; Marín, Salinas & de Benito, 2012, 2013;
Salinas, Marín & Escandell, en prensa).
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